martes, 6 de diciembre de 2016

La Cruz Gloriosa




                                                                                                   22 de abril de 1998, Miércoles

     Durante la Santa Misa, el Espíritu me concede esta imagen vivísima y profundamente profética:
Veo, en mi corazón, una colina sobre la cual se levanta una cruz con Jesús muerto. El cielo tenebroso. Relámpagos y truenos pavorosos caen sobre esta colina.
     A continuación el Espíritu me hace notar las particularidades de esta Cruz: desde cualquier punto que la observe, el cuerpo de Jesús está de cara. Nunca se ve de lado ni de atrás, siempre de cara.      Es como si Jesús quisiera dar verdadero testimonio de su muerte por nosotros en todas las direcciones. Es como si de la Cruz del Calvario, Jesús quisiera, con su Sacrificio, abrazar a todo el mundo, en un único abrazo de amor universal.
     No es nada fácil explicar todas estas cosas.
     Después, poco a poco, es como si un fuego interior, una luz, naciese de la Cruz e inflamase aquella colina.  Como si todo reflejase esta luz.
     En seguida, cada vez más claramente, se recorta una Cruz inmensa,  Gloriosa. 
     Jesús ya no está sobre la Cruz.
     ¡Él, Él mismo es la Cruz!
     Me atrevería a decir: la Cruz es Persona, es Él mismo Vivo.
     Esta Cruz tiene estas características: puede verse a la vez
desde el norte, el sur, el este y el oeste.
     La Cruz está de frente desde cualquier punto que se la observe.
     ¡Se trata de algo misterioso y milagroso!         


          Este es el texto de Ángela.  

          Cristo triunfará por medio de la Cruz Gloriosa, Cruz de Amor y Misericordia.

          A la vez triunfará por medio del "Corazón Inmaculado de María". como dijo en Fátima
      
         Nuestra colaboración debe ser  una vida Eucarística y de adoración:  la Eucaristía es Jesús; nosotros debemos ser tabernáculos vivientes.

          Nuestra Oración el Santo Rosario y la Coronilla del Amor
       
          El Señor es especialmente generoso cuando la rezan los niños y especialmente sensible cuando se reza por los enfermos, del cuerpo o del alma.  Más aún rezándola ante el Santísimo Sacramento expuesto solemnemente.


                                                                              22 de abril de 1998, Miércoles

     Durante la Santa Misa, el Espíritu me concede esta imagen vivísima y profundamente profética:
Veo, en mi corazón, una colina sobre la cual se levanta una cruz con Jesús muerto. El cielo tenebroso. Relámpagos y truenos pavorosos caen sobre esta colina.
     A continuación el Espíritu me hace notar las particularidades de esta Cruz: desde cualquier punto que la observe, el cuerpo de Jesús está de cara. Nunca se ve de lado ni de atrás, siempre de cara.      Es como si Jesús quisiera dar verdadero testimonio de su muerte por nosotros en todas las direcciones. Es como si de la Cruz del Calvario, Jesús quisiera, con su Sacrificio, abrazar a todo el mundo, en un único abrazo de amor universal.
     No es nada fácil explicar todas estas cosas.
     Después, poco a poco, es como si un fuego interior, una luz, naciese de la Cruz e inflamase aquella colina.  Como si todo reflejase esta luz.
     En seguida, cada vez más claramente, se recorta una Cruz inmensa,  Gloriosa. 
     Jesús ya no está sobre la Cruz.
     ¡Él, Él mismo es la Cruz!
     Me atrevería a decir: la Cruz es Persona, es Él mismo Vivo.
     Esta Cruz tiene estas características: puede verse a la vez
desde el norte, el sur, el este y el oeste.
     La Cruz está de frente desde cualquier punto que se la observe.
     ¡Se trata de algo misterioso y milagroso!         


          Este es el texto de Ángela.  

          Cristo triunfará por medio de la Cruz Gloriosa, Cruz de Amor y Misericordia.

          A la vez triunfará por medio del "Corazón Inmaculado de María". como dijo en Fátima
      
         Nuestra colaboración debe ser  una vida Eucarística y de adoración:  la Eucaristía es Jesús; nosotros debemos ser tabernáculos vivientes.

          Nuestra Oración el Santo Rosario y la Coronilla del Amor
       
          El Señor es especialmente generoso cuando la rezan los niños y especialmente sensible cuando se reza por los enfermos, del cuerpo o del alma.  Más aún rezándola ante el Santísimo Sacramento expuesto solemnemente.